Introducción
Si alguna vez has escuchado a un cibaeño decir "vinimo" en vez de "venimos",
estás frente a una de las marcas más distintivas del habla popular dominicana.
Pero, ¿de dónde viene esta forma de hablar? Lejos de ser una deformación, esta
manera de pronunciar tiene profundas raíces históricas, culturales y migratorias
que conectan el corazón del Cibao con la Europa de los siglos XVI y XVII.
¿Qué tiene que ver Portugal y Galicia con esto?
Durante las Devastaciones de Osorio (1605-1606), muchas zonas del sur de la isla
fueron despobladas por orden de la Corona española. Como resultado, se
promovieron nuevos asentamientos en el norte del país, particularmente en el
Cibao. Allí se establecieron portugueses sefardíes, gallegos y canarios, quienes
trajeron consigo sus costumbres... y su forma de hablar. Archivos consultados
como los Informes de las Devastaciones (Archivo General de Indias, legajos 867 y
871) y registros del Archivo Histórico Nacional de España documentan la llegada
de estos grupos al norte de la isla. Su lengua incluía un rasgo fonético muy
particular: el cerramiento vocálico, es decir, transformar la "e" en "i".
La ciencia detrás del "vinimo" En lenguas como el portugués y el gallego,
este cambio es natural. Palabras como "verde" suenan más como "virde". Esto se
debe a un fenómeno llamado raising vocálico, que ocurre cuando una vocal media
como la "e" se eleva por influencia del acento o del entorno fónico. En el
Cibao, esta herencia se mezcló con el español criollo de la época y se
transmitió oralmente por generaciones. En zonas rurales donde la enseñanza
formal era escasa, la lengua se heredaba por la boca del abuelo al nieto, de la
madre al hijo, sin pasar por la escuela.
¡No solo es por costumbre: también es identidad! Lingüistas como Orlando
Alba han estudiado este fenómeno y concluyen que el habla cibaeña no es casual.
En su libro El español dominicano, explica que estos rasgos fonéticos son
huellas de una historia lingüística larga, viva y resistente. También lo
confirma Berthier Dávila, quien analizó en 2014 la forma de hablar en Moca y
Salcedo, y demostró que el uso de la "i" sigue vivo y activo.
Y ¿por qué no se habla así en Baní o en Ocoa? Aunque también hubo
migración europea en otras partes del país, el Cibao fue especial por tres
razones: • Recibió más pobladores portugueses y gallegos. • Permaneció más
aislado geográficamente. • Tuvo una fuerte continuidad oral de tradiciones sin
tanta influencia del español normativo. Otros factores internos, como la
economía de subsistencia y el aislamiento educativo, también contribuyeron a que
se conservara esta forma de hablar.
Conclusión: De Lisboa a Moca, de Galicia a Santiago
La forma de hablar del Cibao es una joya cultural. No es un error ni una
deformación: es el resultado de siglos de historia, de mezclas, de migraciones y
de resistencia. Cuando un cibaeño dice "vinimo", está contando sin saberlo una
historia de barcos, exilios, montes y cafetales. ¡Y esa historia merece ser
contada y celebrada!
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