domingo, 27 de abril de 2025

De Europa al Cibao: El origen de nuestra ‘i’

Introducción Si alguna vez has escuchado a un cibaeño decir "vinimo" en vez de "venimos", estás frente a una de las marcas más distintivas del habla popular dominicana. Pero, ¿de dónde viene esta forma de hablar? Lejos de ser una deformación, esta manera de pronunciar tiene profundas raíces históricas, culturales y migratorias que conectan el corazón del Cibao con la Europa de los siglos XVI y XVII. ¿Qué tiene que ver Portugal y Galicia con esto? Durante las Devastaciones de Osorio (1605-1606), muchas zonas del sur de la isla fueron despobladas por orden de la Corona española. Como resultado, se promovieron nuevos asentamientos en el norte del país, particularmente en el Cibao. Allí se establecieron portugueses sefardíes, gallegos y canarios, quienes trajeron consigo sus costumbres... y su forma de hablar. Archivos consultados como los Informes de las Devastaciones (Archivo General de Indias, legajos 867 y 871) y registros del Archivo Histórico Nacional de España documentan la llegada de estos grupos al norte de la isla. Su lengua incluía un rasgo fonético muy particular: el cerramiento vocálico, es decir, transformar la "e" en "i". La ciencia detrás del "vinimo" En lenguas como el portugués y el gallego, este cambio es natural. Palabras como "verde" suenan más como "virde". Esto se debe a un fenómeno llamado raising vocálico, que ocurre cuando una vocal media como la "e" se eleva por influencia del acento o del entorno fónico. En el Cibao, esta herencia se mezcló con el español criollo de la época y se transmitió oralmente por generaciones. En zonas rurales donde la enseñanza formal era escasa, la lengua se heredaba por la boca del abuelo al nieto, de la madre al hijo, sin pasar por la escuela. ¡No solo es por costumbre: también es identidad! Lingüistas como Orlando Alba han estudiado este fenómeno y concluyen que el habla cibaeña no es casual. En su libro El español dominicano, explica que estos rasgos fonéticos son huellas de una historia lingüística larga, viva y resistente. También lo confirma Berthier Dávila, quien analizó en 2014 la forma de hablar en Moca y Salcedo, y demostró que el uso de la "i" sigue vivo y activo. Y ¿por qué no se habla así en Baní o en Ocoa? Aunque también hubo migración europea en otras partes del país, el Cibao fue especial por tres razones: • Recibió más pobladores portugueses y gallegos. • Permaneció más aislado geográficamente. • Tuvo una fuerte continuidad oral de tradiciones sin tanta influencia del español normativo. Otros factores internos, como la economía de subsistencia y el aislamiento educativo, también contribuyeron a que se conservara esta forma de hablar. Conclusión: De Lisboa a Moca, de Galicia a Santiago La forma de hablar del Cibao es una joya cultural. No es un error ni una deformación: es el resultado de siglos de historia, de mezclas, de migraciones y de resistencia. Cuando un cibaeño dice "vinimo", está contando sin saberlo una historia de barcos, exilios, montes y cafetales. ¡Y esa historia merece ser contada y celebrada!